Fugaces
- andree

- 2 oct 2017
- 2 min de lectura
Actualizado: 13 dic 2025

¿Sabes? En algún momento de tu vida te encontrarás con un amor espontáneo. De esos que aparecen cuando no te lo imaginas y que vienen a moverte el suelo, el corazón y las emociones.
Son de esos amores de los que nadie está exento y que nunca avisan cuando van a llegar, pero llegan. Lo hacen con la fuerza de un huracán y te agitan tanto, que te hacen cuestionarte si será correcto unirte a su hermoso caos. Te obligan a replantear tu escenario y valorar lo que tienes contra lo que ellos te ofrecen.
Y no es que sean malos y evoquen la maldad en ti para obligarte a hacer cosas que tal vez jamás pensaste hacer. Simplemente te flechan. Se flechan. Te dan "eso" que tanto se necesita para encender la llama y decidir dar ese salto al vacío con alguien que, aunque llegó de forma súbita, también quiere saltar contigo, a pesar de tu aparente "estabilidad", porque tienes "eso" que al igual que tú, no había encontrado en nadie más.
Definitivamente, son amores que suelen llegar un poco tarde, en el momento menos indicado o en la situación menos pensada. Y al final, son de esos amores que por alguna u otra razón, no pueden quedarse, pero tú tampoco podrás. No por falta de ganas, más bien por falta de poder, porque querer no siempre es poder. Y si algo le resulta cómico a la vida en su raro sentido del humor, es ver cómo se cruzan historias intensas que no van a poder terminarse de escribir.
Tal vez la tarea de esos amores, es enseñarnos que aunque fugaces, pueden ser intensos. Que a pesar de lo vivido y de las negaciones, siempre llega alguien que nos hace sentir "eso" que el amor debe sentir para funcionar. Alguien que nos devuelve la esperanza de que ahí afuera, aún hay quienes pueden darnos "eso" que en verdad existe y que al final de cuentas, nos recuerda lo increíble que se siente estar vivos. Lo increíble que se siente existir en otro, aunque al final, sea sólo por un momento.





