Me gustaba
- andree

- 10 jul 2017
- 2 min de lectura
Actualizado: 13 dic 2025

Me gustaba observarlo, ver las constelaciones que se formaban en su piel sin que lo notara.
Perderme en su universo...Que aunque algo incierto era lo más real que tenía.
Me gustaba verlo pensando con el ceño fruncido era cómo si planeara una conspiración, una conspiración contra el tiempo porque lo quería detener... para que le alcanzará lo suficiente para hacerlo suyo.
Me gustaba escucharlo y verlo reír...
Su risa era cómo una sinfonía que me alegraba y marcaba el compás de la mía.
Me gustaba observarlo, ver las constelaciones que se formaban en su piel sin que lo notara.
Perderme en su universo...Que aunque algo incierto era lo más real que tenía.
Me gustaba verlo pensando con el ceño fruncido era cómo si planeara una conspiración, una conspiración contra el tiempo porque lo quería detener... para que le alcanzará lo suficiente para hacerlo suyo.
Me gustaba escucharlo y verlo reír...
Su risa era cómo una sinfonía que me alegraba y marcaba el compás de la mía.
No sé si lo notaba, pero me encantaba.
Amaba, en verdad amaba la manera en la que ignoraba que lo quería.
Porque así me permitía verlo al natural sin escudos tontos, sin su miedo a ser lastimado.
Amaba su calma y admiraba su libertad, sabía que el tenerlo en casa era algo casual.
Y que a pesar de compartir muchas noches y días... estaba consciente de que en algún momento se marcharía.
Él volaba, andaba de rama en rama, de árbol en árbol, de casa en casa.
Me gustaba cuidarlo, tenerlo a mi lado, abrazarlo y sentir el calor de su cuerpo que me recordaba que a pesar de todo, su corazón aún seguía latiendo.
Seguía sintiendo.
Me gustaba tenerlo a mi lado pero no cómo para atarlo.
Sé que si lo quisiera sólo para mí le estaría dando una manera muy cruel de morir.
Amaba cómo me sentía con su compañía, sabía que la vida era un momento y pasarla con él era la mejor manera de vivirla.
Aprendí que hay maneras de detener el tiempo, con una mirada o con un simple beso.
Dominaba cada parte de mí.
Me jodía la manera en la que veía mis ojos cómo tratando de encontrar su propio reflejo.
No sabía si el tiempo me daría la suficiente tregua para seguirlo conociendo, pero estaba disfrutando el estarlo haciendo aunque fuese un poco.
No éramos nada pero juntos lo hacíamos todo.
Era diferente, era peculiar, incluso podía ser raro... pero poseía un poder especial para amar.
Así era él y no había mejor manera de hacérselo saber que a través de un poema.
No había otra manera de hacerle el amor que a través de las letras.





