Soledad
- andree

- 27 may 2019
- 1 min de lectura
Actualizado: 13 dic 2025

Abraza a tu soledad, deja un beso en su frente, lo más probable es que ella también tenga miedo, y quizás ella tampoco sabe como estar en tu compañía; a veces le cuesta entenderte.
Quizás tampoco sabe acerca de qué hablar, prueba con un poco de música.
Quizás no es su intención hacerte pasar un mal rato pensando en aquello que debiste hacer mejor, quizás ella tampoco está lista para soltar; así que lloren, desahoguénse y quédense en cama, a veces eso es lo mejor.
Rían hasta el cansancio, pásenla bien; lean ese libro que tanto tiempo tenían diciendo que leerían, vean esa serie sin importar qué tan larga sea, miren esa película aunque ya la hayan visto más de dos veces.
Hagan lo que su interior les esté pidiendo que hagan, o lo que el aburrimiento los lleve a hacer.
Al final, vas a entender que la soledad no es mala, sólo es cuestión de acoplarse a ella, y aprender a estar con uno mismo, con tus altos y bajos, con las lágrimas y las sonrisas, contigo.





